El traidor independentista al que «dimos por muerto» y causó 25.000 bajas a España en la Guerra de Cuba

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El general Máximo Gómez abandonó las filas del Ejército español al que se había servido como voluntario, para liderar la insurrección independentista cubana tras la muerte de José Martí

El 27 de marzo de 1897, la revista «Blanco y Negro» se refería a Máximo Gómez, el general que traicionó al Ejército español tras la guerra de Restauración y se convirtió en el líder de los independentistas cubanos, con las siguientes palabras: «De vez en cuando tenemos noticias de él. Cada quince días le damos por muerto, unas veces por los achaques de su vejez, otras a consecuencia de sus heridas en la espalda y otras por una hinchazón gravísima e inoportuna. Si creyéramos a pies juntillas lo que suele escribirse de él en el campo insurrecto y en el campo leal, el “chino viejo” resultaría con siete vidas como los gatos. Una suposición no muy descaminada, porque más de siete, de diez y de cien vidas tiene Máximo Gómez, pero sobre su conciencia». Seguir leyendo El traidor independentista al que «dimos por muerto» y causó 25.000 bajas a España en la Guerra de Cuba

Encuentran otro kauri de las marismas, los árboles sepultados hace 50.000 años en Nueva Zelanda

Escaleras talladas en el interior de un antiguo kauri / foto Mr.Tickle en Wikimedia Commons

Un kauri de las marismas es un tronco de kauri, nombre maorí de la especie Agathis australis, una conífera que solo crece en la Isla Norte de Nueva Zelanda por encima de los 38º de latitud sur, pero que fue sepultado por un evento catastrófico o un cataclismo natural hace miles de años.

Un kauri actual / foto Mr.Tickle en Wikimedia Commons

Los kauris son árboles de tronco grueso, llegando a alcanzar en diámetro a las secuoyas norteamericanas, y pueden crecer hasta los 50 metros de altura. Se cree que la especie apareció durante el jurásico, hace 135–190 millones de años, y los bosques que forma se encuentran entre los más antiguos del mundo.

La mayoría de los que existen actualmente tienen más de 1.000 años, pero los científicos no han encontrado evidencias que prueben que puedan vivir más de 2.000 años.

Debido al tamaño y resistencia de la madera de kauri pronto se la empezó a aprovechar para la construcción, tanto de casas como de barcos. Su belleza la hizo también ideal para la fabricación de muebles de alta gama, lo que dio lugar a una explotación intensiva, iniciada a mediados del siglo XIX, que redujo su superficie forestal de 12.000 kilómetros cuadrados antes de 1840 a tan solo 1.400 en la década de 1950. Se calcula que hoy solo queda un 4 por ciento de bosque de kauri sin talar.

Los kauris de las marismas quedaron enterrados en marismas saladas a causa de erupciones volcánicas, cambios en el nivel del mar o inundaciones. Un número considerable han sido encontrados y desenterrados, el último hace apenas unos días cerca de la localidad de Ngāwhā Springs en las excavaciones de construcción de una planta eléctrica.

El nuevo kauri de las marismas encontrado / Foto Debbie Beadle – New Zealand Herald

Las pruebas de radiocarbono indican que este tronco de kauri tiene unos 40.500 años, algo menos que otros hallados anteriormente y que sobrepasan los 50.000. Tiene unos 16 metros de largo y 60 toneladas de peso.

Sorprendentemente la mayoría de kauris de las marismas desenterrados están en tan buen estado que su madera todavía es aprovechable. Es de un color más claro que la de los kauris actuales, pero todavía se puede emplear para la fabricación de muebles, aunque no en la construcción.

Este nuevo kauri de las marismas descubierto es especialmente interesante para los científicos que estudian el Evento de Laschamp, la inversión de los polos magnéticos de la Tierra sucedida hace unos 41.400 años, precisamente porque data de esa época. El análisis de los anillos del kauri puede ayudar a determinar con mayor precisión cuándo sucedió la inversión y cuánto tiempo duró.

Transporte del nuevo kauri descubierto / Foto Debbie Beadle – New Zealand Herald

El Evento de Laschamp se descubrió por primera vez en flujos de lava de la localidad del mismo nombre, en el distrito francés de Clermont-Ferrand en la década de 1960. Luego fue confirmado en archivos geológicos de otras partes del mundo. Se cree que la inversión duró unos 440 años y que la intensidad del campo magnético terrestre cayó al 75 por ciento del actual, lo que provocó una mayor incidencia de rayos cósmicos en la Tierra aumentando la cantidad de isótopos de berilio 10 y carbono 14.

Según Alan Hogg, director del laboratorio de radiocarbono de la Universidad Waikato, debía tener entre 1.500 y 2.000 años cuando murió.

Fuente: New Zealand Herald / Wikipedia/LBV.

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